Jane Eyre
Jane Eyre El primer trimestre que pasé en Lowood pareció durar una eternidad, y no precisamente debido a las maravillas del lugar. Tuve que hacer un gran esfuerzo por asumir las nuevas reglas y por enfrentarme a las difíciles tareas. Me preocupaba más el temor a fallar en ellas que las adversidades puramente físicas, aunque estas tampoco eran desdeñables.
