Jane Eyre

Jane Eyre

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Aquella tarde volvió a llamarme a su presencia. Yo le tenía preparada una ocupación, ya que no me apetecía enfrascarme en una conversación tête a tête. No había olvidado lo bien que cantaba y sabía que, como a la mayoría de personas con buena voz, le encantaba hacerlo. Yo no era una solista, y según su fastidiosa opinión tampoco sabía tocar el piano, pero disfrutaba mucho con una buena actuación. Tan pronto como el crepúsculo, la hora del romance, empezó a desplegar su manto azul forrado de estrellas, fui hacia el piano, levanté la tapa y le pedí por favor que me dedicara una canción. Contestó que yo no era más que una bruja caprichosa, y que ya encontraríamos otro momento más adecuado para la música, pero le repliqué que nunca hay mejor momento que el presente.

—¿Te gusta mi voz? —preguntó.

—Mucho.

Nada más lejos de mi intención que hinchar su globo de vanidad, pero por una vez y por motivos de estricta conveniencia propia consentí en estimularlo.

—Solo si me acompañas al piano, Jane.

—Muy bien, señor. Lo intentaré.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker