Jane Eyre
Jane Eyre Cuantas más cosas sabÃa de los habitantes de Moor House, más me gustaban. En unos dÃas, mi estado habÃa mejorado tanto que ya podÃa pasarme el dÃa sentada e incluso dar cortos paseos. Pude unirme a Diana y Mary en todas sus actividades, conversar con ellas tanto como desearan y ayudarlas en las ocasiones en que me lo permitÃan. HabÃa un placer vivificante en este intercambio, una sensación que era nueva para mà y que surgÃa de una perfecta comunión de gustos, sentimientos y principios.
