Jane Eyre

Jane Eyre

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

—Lo haré. Y usted podrá oír cuán modesta es mi propuesta, cuán nimia e intrascendente. Ahora que mi padre ha muerto y no debo rendir cuentas a nadie, no tengo la intención de permanecer en Morton por mucho tiempo. Es probable que me marche en un periodo de doce meses, pero, mientras esté aquí, quiero esforzarme al máximo por mejorar el lugar. Cuando llegué hace dos años, Morton carecía de escuela: los niños pobres, por tanto, quedaban marginados de toda posibilidad de progreso. Fundé un colegio para niños, y tengo la intención de abrir otro para niñas. Con ese propósito he alquilado un edificio que tiene adosada una casita para que en ella viva la maestra. Su salario será de treinta libras al año. La casa ya está amueblada, sin lujos, pero con todo lo imprescindible, gracias a la gentil aportación de una dama, la señorita Oliver, hija del único feligrés rico que hay en mi parroquia, el señor Oliver, propietario de una fábrica de agujas y de una fundición de acero en el valle. La misma dama pagará la educación y la ropa de una huérfana del taller, con la condición de que ayude a la maestra en tareas menores del hogar que esta última no podrá atender en persona debido a sus ocupaciones docentes. ¿Quiere ser la maestra?




👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker