Jane Eyre
Jane Eyre Mi casa —ahora que por fin tengo una— es muy pequeña: consiste en una pequeña habitación de paredes encaladas y el suelo de tierra, provista de cuatro sillas pintadas, una mesa, un reloj, un armario con dos o tres bandejas, unos cuantos platos y un juego de té. En el piso de arriba hay otra estancia de las mismas dimensiones que la cocina, con una cama de pino y una cómoda pequeña, aunque resulta grande para la escasa cantidad de ropas que poseo a pesar de que estas han aumentado un poco gracias a la generosidad de mis amables amigos que han hecho una modesta aportación a mi guardarropa.
