Villette
Villette Era verano y hacía mucho calor. Georgette, la hija menor de madame Beck, empezó a tener fiebre. Curada repentinamente de su enfermedad, Désirée fue enviada con Fifine a casa de su bonnemaman[75] en el campo, como precaución para evitar el contagio. La ayuda médica fue entonces necesaria y madame, haciendo caso omiso del regreso del doctor Pillule, que había vuelto una semana antes, llamó a su rival inglés para que continuara sus visitas. Una o dos de las pensionnaires se quejaron de dolor de cabeza, y presentaron alguno de los síntomas de la dolencia de Georgette.
«Por fin avisarán al doctor Pillule —pensé—, la directora es demasiado prudente para permitir que un hombre tan joven atienda a las alumnas».
