Butcher and Blackbird
Butcher and Blackbird —Esto tiene que parar —dijo ella en voz baja, más para sà misma que para Rowan.
—¿Dejar de luchar? —respondió Rowan, su tono cargado de ironÃa incluso en su estado debilitado. —No está en nuestro ADN.
Pero Sloane no estaba tan segura. Mientras lo ayudaba a levantarse y planeaban su próxima huida, supo que el verdadero enemigo no era el detective, ni las leyes que intentaban atraparlos, sino el inevitable colapso que los aguardaba si seguÃan por el mismo camino. Y esta vez, no estaba segura de poder ganar.
El hospital clandestino donde se recuperaban era un lugar tan oscuro como sus almas. Los pasillos olÃan a desinfectante barato, y las luces fluorescentes parpadeaban como si estuvieran a punto de rendirse. Rowan, vendado y pálido, descansaba en una cama desvencijada mientras Sloane se apoyaba en la pared cercana, observándolo.
—Pensé que ibas a morir —murmuró, su voz más baja de lo usual.
Rowan sonrió débilmente, con ese aire caracterÃstico de desafÃo incluso en su estado. —¿Y perderme esta conversación? Ni en un millón de años.