El Maestro y Margarita
El Maestro y Margarita ¡Adelante, lector! ¿Quién te ha dicho que no puede haber amor verdadero, fiel y eterno en el mundo, que no existe? ¡Que le corten la lengua repugnante a ese mentiroso!
¡SÃgueme, lector, a mÃ, y sólo a mÃ, yo te mostraré ese amor!
¡No! Se equivocaba el maestro cuando en el sanatorio a esa hora de la noche, pasadas las doce, le decÃa a Ivánushka que ella le habrÃa olvidado. Imposible. Ella no le habÃa olvidado, naturalmente.
