El Maestro y Margarita
El Maestro y Margarita En la actualidad nadie llamaba aquella casa «Casa de Griboyédov», porque los miembros de MASSOLIT se referían a ella como «Griboyédov» simplemente y el término se había hecho popular: «Ayer me pasé dos horas en Griboyédov» «¿Y qué tal?» «He conseguido que me concedan dos meses en Yalta» «¡Qué suerte tienes!» o bien: «Voy a ver a Berlioz, que recibe hoy de cuatro a cinco en Griboyédov», etc., etc.
MASSOLIT no podía haberse instalado en Griboyédov mejor y con más confort. Quien visitara Griboyédov por primera vez se encontraba de un modo involuntario con información destinada a los diversos grupos deportivos, así como con las fotografías en grupo o individuales de los miembros que componían MASSOLIT, que cubrían las paredes de la escalera que llevaba al primer piso.
En la puerta de la primera habitación de este piso había un letrero: «Sección pesca-veraneo» con un dibujo que representaba una carpa que había tragado el anzuelo.