Cain
Cain ¿Por qué?
CAÍN
No tengo
nada que demandar.
ADÁN
¿Tampoco tienes
30nada que agradecer humildemente?
CAÍN
No.
ADÁN
¿Cómo lo niegas, di, si estás con vida?
CAÍN
¿No tengo que morir, llegado un día?
EVA
El fruto de aquel árbol que vedara
comienza a madurar.
ADÁN
Y recogerlo
35debemos nuevamente. ¿Por qué causa
plantaste, oh, Dios, el árbol de la ciencia[5]?
CAÍN
¿Y vosotros por qué del de la vida
no comisteis también? Con arrogancia
hoy podríais, así, lanzarle un reto[6].
ADÁN
40No blasfemes, mi vástago querido:
esas palabras son de la serpiente.