Cain
Cain La Tierra, cerca del Edén, como en el primer acto.
Entran Caín y Ada.
ADA
Ve despacio, Caín, guarda silencio.
CAÍN
Bueno, pero ¿por qué?
ADA
Sobre una hojas
nuestro pequeño Enoc tranquilo duerme[63]
debajo del ciprés[64].
CAÍN
¡Árbol siniestro
5que parece llorar sobre lo mismo
que ampara con su sombra!; ¿cómo usaste
para velar el sueño de mi hijito
tal árbol por dosel?
ADA
Porque sus ramas
ocultan tanto el sol como la noche;
10se me antojó de ahí que era el idóneo
para el sueño albergar bajo su sombra.
CAÍN
El último y más largo, por supuesto.
Pero ¡qué importa ya! Ven a su cuna.
(Se acercan al niño)
¡Qué encantador está en esa postura!
