Cain
Cain seguros de saber que nada logra
sofocar a un espíritu que ansia
260ser siempre aquello que es y el centro mismo
de cuanto le circunda… Soberano,
nació para imperar.
CAÍN
¿Pero tú fuiste
el que tentó a mis padres aquel día?
LUCIFER
¿Qué dices, pobre barro? ¿Por qué y cómo
les iba yo a tentar?
CAÍN
265Ellos me dicen
que un espíritu había en la serpiente.
LUCIFER
¿Quién os ha hablado así? No está eso escrito.
No habrá mentido tanto aquel Soberbio.
El enorme terror de los humanos
270y su gran vanidad siempre atribuyen
a un ser espiritual lo que es tan sólo
su caída fatal. Era una sierpe,
una sierpe sin más la que tentara,
no inferior, por supuesto, a quienes pudo
275con sus mañas tentar, siendo igual que ellos,
pobre barro también; aunque su ciencia