Cain
Cain ¡Ay, no! ¡Nunca lo está!… ¿Tú eres del Cielo?
LUCIFER
640Si no lo soy pregúntale el motivo
a ese dispensador de la alegría
(a quien tienes por tal), al grande y bueno
Hacedor de vivientes y de vida;
que guarda para sí su gran secreto.
645Nos toca soportar, y, como mucho,
a algunos afrontarlo inútilmente,
como suelen decir los serafines;
pero la prueba es digna, pues sin ella
no estaremos mejor. Hay en el pecho
650del poderoso espíritu una ciencia
que lleva a la verdad, del mismo modo
que la mirada rápida diriges,
oh, juventud mortal, a ese lucero
que saluda, velando, a la mañana
655en el espacio azul e interminable.
ADA
¡Qué preciosa es la luz! ¡Qué hermosa estrella!
Por su hermosura espléndida la quiero[33].
LUCIFER
¿Por qué no la adoráis?
ADA
Porque mi padre