Cain
Cain no puedo contestar. Mas si es aquello
de lo que suele hablar en sus sermones
mi padre con horror, se trata, entonces…
25¡No me atrevo a pensar, oh Dios, en ella!
¡Maldito el que inventó tan triste vida
que debe conducirnos a la muerte!
¡O el que no puede hacer que la materia
conserve lo que hay vivo dentro de ella,
30debiéndolo entregar sin más remedio
hasta el más inocente!
LUCIFER
Lo que dices
supone maldecir a Adán, tu padre.
CAÍN
Al hacerme nacer, ¿no me maldijo?
Y antes de nacer yo, ¿no hizo lo mismo
35al comer, tan audaz, aquella fruta?
LUCIFER
Os habéis mutuamente maldecido
tu padre Adán y tú; eso es muy cierto,
pero ¿y tu hermano Abel y tu retoño?
CAÍN
Habrán de compartir el anatema.
40¡Su hermano y padre soy! Lego mi herencia.
Oh, dominios sin fin, reinos umbríos
de flotantes espectros y figuras
perceptibles o no, mas todas ellas