Don Juan
Don Juan Cuando, al fin, llegaron los criados y la luz, todos quedaron sorprendidos del espectáculo que se presentó ante sus ojos: Antonia sufría un ataque de nervios, doña Julia aparecía desmayada sobre la alfombra, don Alfonso se encontraba derribado en el suelo, cerca de la puerta, casi sin respiración, y los jirones de los vestidos de don Juan, a los que el viejo se había agarrado desesperadamente, se mostraban esparcidos por el suelo.
Don Juan pudo escapar por el jardín, pero, ¿tengo necesidad de decir cómo llegó a salvarse en una desnudez casi completa, a favor de las sombras de la noche, que protegen muy a menudo a los malvados? ¿Cómo entró en su casa con tan extraña vestidura? El escándalo que circuló al día siguiente, los chismes que siguieron al acontecimiento, la petición de divorcio que don Alfonso hubo de formular, todo ello, con perfecto detalle, se publicó en las gacetas inglesas, sin omitir cosa alguna. Y así, si tenéis curiosidad de conocer este asunto y las declaraciones de todos los testigos con sus nombres, las defensas de los abogados, las consultas de los jurisconsultos, en favor o en contra de cualquiera de los personajes, podéis satisfacerla porque existen numerosas ediciones impresas todas ellas con pormenores muy variados y picantes. Os recomiendo particularmente la edición de Gusney que hizo expresamente un viaje a España para recoger todos los documentos de este pleito.