Don Juan
Don Juan "Me han dicho que partÃs, y no puedo negar que haciéndolo asà obráis prudentemente. Ello no deja de ser penoso para mÃ, sin embargo. En adelante, no ostento ningún derecho sobre vuestro corazón, y el mÃo es solamente la vÃctima. He amado demasiado. He aquà el único artificio de que he hecho uso. Os escribo a toda prisa. Si alguna mancha ensucia este papel, no es, don Juan; lo que parece. Mis ojos están llenos de fuego y no brota de ellos lágrima alguna."
"Yo amaba. Amo todavÃa; he sacrificado a este amor mi rango, mi dicha, el favor del cielo, el aprecio del mundo, mi mismo aprecio… Sin embargo, no siento la pérdida de todo ello, ya que es tan dulce para mà la memoria del sueño de mi corazón… Si os hablo aquà de mis faltas, don Juan, no es, de ningún modo, para alabarme de ellas, puesto que nadie puede juzgarme tan severamente como yo misma lo hago. Os escribo tan sólo porque el reposo huye de mÃ. Pero no tengo nada que reprenderos, ni nada que pediros.