La gaviota
La gaviota El claustro alto estaba sostenido por veinte columnas más pequeñas que las del bajo. Reinaba en torno a una balaustrada de mármol blanco, calada y de un trabajo exquisito. CaÃan a estos claustros las puertas de las celdas, hechas de caoba, pequeñas pero cubiertas de adornos de talla. Las celdas se componÃan de una pequeña antecámara, que daba paso a una sala también chica, con su correspondiente alcoba. El ajuar lo formaban en la pieza principal, algunas sillas de pino, una mesa y un estante, y en la alcoba, una cama que consistÃa en cuatro tablas sin colchón y dos sillas.
Detrás de este patio habÃa otro por el mismo estilo: allà estaban el noviciado, la enfermerÃa, la cocina y los refectorios. ConsistÃan estos en unas mesas largas, de mármol, y una especie de púlpito para el que leÃa durante las comidas.