Amar después de la muerte o El Tuzaní de las Alpujarras
Amar después de la muerte o El Tuzaní de las Alpujarras DON ÁLVARO; después, DOÑA CLARA.
DON ÁLVARO
Por entre montes de llamas,
entre piélagos de sangre,
tropezando en cuerpos muertos,
quiso mi amor que llegase
a la casa de Maleca,
estrago ya miserable,
pues del acero y del fuego
pavesa dos veces yace.
¡Ay esposa!, presto yo
moriré, si llego tarde.
¿Dónde Maleca estará?
Que ya no se mira a nadie.
DOÑA CLARA
(Dentro.)
¡Ay de mí!
DON ÁLVARO
Esta voz que el viento
lastimosamente esparce
de mal pronunciadas quejas,
de bien repetidos ayes,
es rayo que me penetra.
¿Quién vio desdicha más grande?
A las luces que confusas
ya cebado el fuego hace,
miro una mujer que está
