Amar después de la muerte o El Tuzaní de las Alpujarras
Amar después de la muerte o El Tuzaní de las Alpujarras estás de tus armas: vamos.
Pero si el orden miramos
del rey, no fue su intención
destruir gentes que son
sus vasallos, sino dar
escarmientos, y templar
el castigo y el perdón.
MENDOZA
Yo lo que don Lope digo:
piadoso y cruel te crean,
y la cara al perdón vean,
pues vieron la del castigo.
Sea su perdón testigo
de tus piedades, señor:
témplese ya tu rigor,
pues más se suele mostrar
el valor en perdonar,
porque el matar no es valor.
DON JUAN
Mi hermano (es verdad) me envía
a que esto apacigüe yo;
mas rogar sin armas, no
sabe la cólera mía.
Pero ya que de mí fía
castigo y perdón, me obligo
a que el mundo sea testigo
que uso en cualquiera ocasión