Amar después de la muerte o El Tuzaní de las Alpujarras
Amar después de la muerte o El Tuzaní de las Alpujarras de guardia os hallo, con ella
desnuda y un hombre muerto.
DON ÁLVARO
(Aparte.)
Imposible es mi defensa.
¿A quién habrá sucedido
que a matar a un hombre venga,
y por darle vida a otro,
en tal peligro se vea?
DON LOPE
Y vos, ¿no dais esa espada?
¡Bueno!, ¿hablador sois de señas?
Pues yo os he visto otra vez
hablar, si bien se me acuerda.
En ese cuerpo de guardia
presos aquestos dos tengan,
mientras sigo a los demás.
ALCUZCUZ
(Aparte.)
Dos cosas me daban pena,
pendencia, e caliar; ya ser
tres, si bien hacer el cuenta.
Una, dos, tres: sí, tres ser,
prisión, caliar e pendencia.
(Llévanlos.)