Amar después de la muerte o El Tuzaní de las Alpujarras
Amar después de la muerte o El Tuzaní de las Alpujarras Nunca consta
de términos la venganza.
Don Álvaro Tuzaní,
su esposo, es el que te mata.
ALCUZCUZ
Y yo ser perro cristiano,
Alcuzcuz, que en la pasada
ocasión lievar alforja.
GARCÉS
¿Para qué vida me dabas
si me habías de dar muerte?—
¡Ah posta, posta de guardia!
(Muere.)