Amar después de la muerte o El Tuzaní de las Alpujarras
Amar después de la muerte o El Tuzaní de las Alpujarras DON JUAN DE MENDOZA, GARCÉS.
MENDOZA
Nunca en razón la cólera consiste.
GARCÉS
No te disculpes. ¡Qué! Muy bien hiciste
en ponerle la mano;
que no por viejo el que es nuevo cristiano
piense que inmunidad el serlo goza
de atreverse a un González de Mendoza.
MENDOZA
Hay mil hombres que en fe de sus estados
son soberbios, altivos y arrojados.
GARCÉS
Para aquestos traía el condestable
don Íñigo (el acuerdo era admirable)
en la cinta una espada,
y otra que le servía de cayada.
Preguntándole un día,
que dos espadas a qué fin traía,
dijo: «La de la cinta se prefiere
para aquel que en la cinta la trajere;
estotra, que de palo me ha servido,
para quien no la trae y es atrevido».
MENDOZA
Muy bien mostró deber los caballeros
traer para dos acciones dos aceros.
Ya que el triunfo ha salido
