El Alcalde de Zalamea
El Alcalde de Zalamea REBOLLEDO: Yo soy tiri, tiri, tina,
flor de la jacarandina.
CHISPA: Vaya a la guerra el alférez,
y embárquese el capitán.
REBOLLEDO: Mate moros quien quisiere;
que a mà no me han hecho mal.
CHISPA: Vaya y venga la tabla al horno,
y a mà no me falte pan.
REBOLLEDO: Huéspeda, máteme una gallina,
que el carnero me hace mal.
SOLDADO 1: Aguarda; que ya me pesa
—que Ãbamos entretenidos
en nuestros mismos oÃdos—,
caballeros, de ver esa
torre, pues es necesario
que donde paremos sea.
REBOLLEDO: ¿Es aquélla Zalamea?
CHISPA: DÃgalo su campanario.
No sienta tanto vusté,
que cese el cántico ya;
mil ocasiones habrá
en lograrle; porque
esto me divierte tanto,
que como de otras no ignoran,
que a cada cosa lloran,
yo a casa cosica canto,
y oirá ucé jácaras ciento.