La vida es sueño
La vida es sueño En la torre
(Sale CLARÍN).
CLARÍN: En una encantada torre,
por lo que sé, vivo preso.
¿Qué me harán por lo que ignoro
si por lo que sé me han muerto?
¡Que un hombre con tanta hambre
viniese a morir viviendo!
Lástima tengo de mí.
Todos dirán: «bien lo creo;».
y bien se puede creer,
pues para mí este silencio
no conforma con el nombre
Clarín, y callar no puedo.
Quien me hace compañía
aquí, si a decirlo acierto,
son arañas y ratones.
¡Miren qué dulces jilgueros!
De los sueños de esta noche
la triste cabeza tengo
llena de mil chirimías[184],
de trompetas y embelecos[185],
de procesiones, de cruces,
de disciplinantes[186]; y éstos
unos suben, otros bajan,
otros se desmayan, viendo
la sangre que llevan otros;
