La vida es sueño
La vida es sueño que son diligencias vanas
del hombre cuantas dispone
contra mayor fuerza y causa!
Pues yo, por librar de muertes
y sediciones mi patria,
vine a entregarle a los mismos
de quien pretendí librarla.
CLOTALDO: Aunque el hado, señor, sabe
todos los caminos, y halla
a quien busca entre los espeso
de las peñas, no es cristiana
determinación decir
que no hay reparo a su saña.
Sí hay, que el prudente varón
victoria del hado alcanza;
y si no estás reservado[237]
de la pena y la desgracia,
haz por donde te reserves.
ASTOLFO: Clotaldo, señor, te habla
como prudente varón
que madura edad alcanza;
yo, como joven valiente.
Entre las espesas ramas
de ese monte está un caballo,
veloz aborto del aura[238];
huye en él, que yo entretanto
te guardaré las espaldas.