La vida es sueño
La vida es sueño de poca importancia fue
que los brazos no me dé,
cuando el ser de hombre me quita.
BASILIO: Al cielo y a Dios pluguiera
que a dártele no llegara;
pues ni tu voz escuchara,
ni tu atrevimiento viera.
SEGISMUNDO: Si no me le hubieras dado,
no me quejara de ti;
pero una vez dado, sí,
por habérmele quitado;
que aunque el dar la acción es
más noble y más singular,
es mayor bajeza el dar,
para quitarlo después.
BASILIO: ¡Bien me agradeces el verte
de un humilde y pobre preso,
príncipe ya!
SEGISMUNDO: Pues en eso,
¿qué tengo que agradecerte?
Tirano de mi albedrío,
si viejo y caduco estás,
¿muriéndote, qué me das?
¿Dasme más de lo que es mío?
Mi padre eres y mi rey;
luego toda esta grandeza
me da la naturaleza