La vida es sueño
La vida es sueño mi humildad tan grande dicha
que esa turbación le cueste.
ASTOLFO: Basta, Rosaura, el engaño,
porque el alma nunca miente,
y aunque como a Astrea te mire,
como a Rosaura te quiere.
ROSAURA: No he entendido a vuestra
alteza,
y así, no sé responderle;
sólo lo que yo diré
es que Estrella (que lo puede
ser de Venus[158]) me mandó
que en esta parte le espere,
y de la suya le diga
que aquel retrato me entregue
que está muy puesto en razón,
y yo misma se lo lleve.
Estrella[159] lo quiere así,
porque aun las cosas más leves
como sean en mi daño
es Estrella quien las quiere.
ASTOLFO: Aunque más esfuerzos hagas,
¡oh, qué mal, Rosaura, puedes
disimular! Di a los ojos
que su música concierten
con la voz; porque es forzoso
que desdiga y que disuene