Quicksilver
Quicksilver La llevan a un castillo tallado en la montaña, donde las paredes susurran en lenguas muertas y los pasillos están llenos de miradas que quieren verla caer. AllÃ, descubre que su existencia es una anomalÃa, una chispa de alquimia en un mundo dominado por la magia Fae. Y más aún: que el guantelete ha sellado algo dentro de ella, algo que puede destruir o salvar a ambos mundos.
Dairon, apodado "la Muerte" entre los suyos, es su única guÃa. Y también su amenaza constante. Entre ellos se teje una dinámica peligrosa. Se desafÃan, se empujan, se analizan. Pero lo que comienza como desconfianza se convierte en algo más... una atracción silente, como fuego enterrado bajo nieve.
—¿Quién te dio ese nombre? —le pregunta Saeris una noche.
—La guerra —responde él—. Y la promesa de no olvidar a los que ya no están.
Mientras intenta adaptarse, Saeris descubre que Yvelia no es solo belleza letal: está al borde del colapso. Las fronteras entre reinos se están desmoronando, y su presencia ha reabierto una grieta que los Fae no logran controlar.
