Quicksilver
Quicksilver Los ancianos del consejo Fae la quieren muerta. Dairon, sin embargo, la protege. No por compasión. Sino porque cree que ella puede cerrar el portal que se abrió cuando el guantelete explotó en el mundo humano. Y porque hay algo más, enterrado en su sangre, que él aún no ha revelado.
Saeris, por su parte, comienza a recordar cosas que nunca vivió. Imágenes de fuego y hielo. Voces que le susurran en lenguas perdidas. Y una palabra que regresa una y otra vez:
Ajun.
Un nombre. Una puerta. Un destino sellado.
El cruce entre mundos no ha terminado. Apenas ha comenzado. Y cada paso la acerca más al corazón del conflicto… y al fuego que arderá en ambos reinos.
Los días en Yvelia se transforman en un juego de cuchillas bajo la piel. Saeris, la extranjera, es vigilada, despreciada, temida. Pero lo más peligroso no son los ojos que la juzgan… sino los secretos que empieza a descubrir en sí misma. El guantelete ya no es un artefacto ajeno. Es una extensión viva de su voluntad, y con él, puede manipular metales, sentir los latidos de la piedra, alterar la forma de la materia. Alquimia pura. Magia prohibida.
