Sin rumbo

Sin rumbo

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

Un momento se detuvo Andrés a contemplar la escena.

¡Era eso el orden, la decantada armonía del universo; era Dios aquello, revelándose en sus obras!…

Pero, bruscamente, tomando parte él también en la querella, entró a la casa, sacó su revólver y dejó tendido al perro de un balazo.

Luego, trepado al árbol con el auxilio de una escalera de podar que había allí cerca:

—¡Pobrecito Bernardo, casi me lo han muerto! —dijo alargando a éste la mano suavemente.

A su contacto, el gato, ofuscado, dio vuelta y le metió las uñas.

—¡Canalla! —exclamó Andrés—. Esas son las gracias que me das, es así como me pagas… ¡Pareces hombre tú!



👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker