Sin rumbo

Sin rumbo

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

XXI

Se empeñaba en desafiar a Gorrini:

—Pues señor, ¡esto sí que está gracioso, le soplas un par de bravos cuernos y, como si no le bastara al infeliz, pretendes ahora agujerearle el cuero! —dijo uno de los de la rueda, el conocido más viejo y más íntimo de Andrés, una antigua camaradería de colegio.

—¡Hágame usted el favor —continuó dirigiéndose a los otros, afectando tomarlo a risa y a juguete—, bonito papel iba a hacer su excelencia, lucido iba a quedar saliendo a romper lanzas en descomunal combate, nada menos que con todo un señor primo donno!… No te faltaba otra cosa para acabar de acreditarte ante el respetable público… Hombre, hombre, si eso ni decente es, ni serio, ni racional siquiera.

—Me tiene caliente el italiano.

—¿Has comido?

—No.

—Claro, pues, estás hablando de hambre… Atempérese S. E., tome asiento, coma y déjeme hacer. Ya verás cómo sin necesidad de que corra ni tampoco una sola gota de sangre, te arreglo yo el negocio en tres por cuatro. Gorrini es mi grande y buen amigo; respondo de todo.

—Aquí no hay más arreglo ni más nada que romperle el alma al tipo ese.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker