Cartas a un amigo aleman
Cartas a un amigo aleman Ya sé que no se habrá resuelto todo cuando estén ustedes vencidos. Europa estará todavÃa por hacer. Siempre está por hacer. Pero al menos seguirá siendo Europa, o sea, lo que acabo de describirle. Nada se habrá perdido. Piense en lo que somos ahora, seguros de nuestras razones, prendados de nuestro paÃs, atraÃdos por toda Europa, y en un justo equilibrio entre el sacrificio y el amor a la felicidad, entre el espÃritu y la espada. Se lo digo una vez más, porque debo decÃrselo, se lo digo porque es la verdad y porque ésta le enseñará el camino que mi paÃs y yo hemos recorrido desde los tiempos de nuestra amistad: poseemos desde ahora una superioridad que les matará.
Abril de 1944