Cronicas
Cronicas Además ese esfuerzo es una prueba de confianza en nosotros mismos. Es la prueba de que nos sentimos lo bastante firmes para seguir luchando y abogando, ocurra lo que ocurra, por la justicia y la libertad. El mundo de hoy no es el de la esperanza. Acaso volvamos al Apocalipsis. Pero la capitulación de Alemania, esa victoria contra toda lógica y contra toda esperanza, ilustrarán durante mucho tiempo aquella impotencia de la fuerza de la que Napoleón hablaba con melancolÃa: «A la larga, Fontanes, el espÃritu termina siempre por vencer a la espada». A la larga, sÃ... Pero, al fin y al cabo, es una buena regla de conducta pensar que el espÃritu libre siempre tiene razón y acaba siempre por triunfar, pues el dÃa en que deje de tener razón la humanidad entera se habrá equivocado y la historia de los hombres habrá perdido su sentido.