Cronicas
Cronicas ¿Quién se atrevería a hablar de perdón en esta materia? Puesto que el espíritu comprendió por fin que sólo con la espada vencería a la espada, puesto que tomó las armas y alcanzó la victoria, ¿quién quisiera pedirle que olvidase? No es el odio el que hablará mañana, sino la justicia, basada en la memoria. Y a la justicia más eterna y más sagrada atañe perdonar quizás en nombre de todos los nuestros que murieron sin haber hablado, con la paz superior de un corazón que nunca traicionó, pero castigar terriblemente en nombre de los más valientes de los nuestros, mudados en cobardes al degradar su alma, muertos desesperados que se han llevado en un corazón devastado para siempre su odio a los otros y su desprecio hacia sí mismos.