Cronicas
Cronicas Admitirán que no pueden esperar gran cosa de los gobiernos actuales, pues viven y actúan conforme a principios homicidas. La única esperanza está en el trabajo más duro, el que consiste en volver a coger las cosas desde el principio para rehacer una sociedad viva en el interior de una sociedad condenada. Es preciso, pues, que esos hombres, uno por uno, suscriban entre sÃ, dentro de las fronteras y por encima de ellas, un nuevo contrato social que los una siguiendo principios más razonables.
El movimiento por la paz del que he hablado deberÃa articularse en comunidades de trabajo dentro de las naciones y, por encima de las fronteras, en comunidades de reflexión; las primeras, según contratos de mutuo acuerdo al estilo cooperativo, aliviarÃan al mayor número posible de individuos, y las segundas intentarÃan definir los valores con los que este orden internacional ha de vivir, al mismo tiempo que abogarÃan por él en todas las ocasiones.