Cronicas
Cronicas Puesto que hemos conquistado ya los medios de expresarnos, nuestra responsabilidad con nosotros mismos y con el país es total. Lo esencial, y ése es el objeto de este artículo, es que seamos plenamente conscientes de ello. La tarea de cada uno de nosotros consiste en pensar bien lo que se propone decir, en moldear poco a poco el espíritu de su periódico, en escribir atentamente y en no perder nunca de vista la inmensa necesidad que tenemos de devolver a un país su voz más honda. Si logramos que esa voz sea la de la energía y no la del odio, la de la orgullosa objetividad y no la de la retórica, la de la humanidad y no la de la mediocridad, entonces se habrán salvado muchas cosas y no habremos desmerecido.