Cronicas
Cronicas —El FUTURO es muy sombrío.
—¿Por qué? No hay nada que temer, pues ya nos hemos enfrentado a lo peor. No hay, pues, sino razones para esperar y para luchar.
—¿Con quién?
—A favor de la paz.
—¿Pacifista incondicional?
—Hasta nueva orden, resistente incondicional —y a todas las locuras que nos propongan.
—En suma, y como suele decirse, usted no está en el ajo.
—No en ése.
—No resulta muy cómodo.
—No. He tratado lealmente de estar en él. ¡Y me lo tomé muy a pecho! Pero después me resigné: hay que llamar criminal a lo que es criminal. Estoy en otro ajo.
—El no integral.
—El sí integral. Como es lógico, hay gente más prudente, que trata de apañárselas con lo que hay. No tengo nada en contra.
—¿Y entonces?
—Entonces, estoy a favor de la pluralidad de posiciones. ¿Es que se puede crear el partido de quienes no están seguros de tener razón? Ése sería el mío. En cualquier caso, no insulto a quienes no están conmigo. Es mi única originalidad.