Cronicas
Cronicas 19 de octubre de 1951
Señor Redactor Jefe:
Por consideración hacia él, y también por repugnancia a alinearme con quienes suelen atacarlo, y por los cuales no siento aprecio, no contestaré realmente al sorprendente artículo de André Bretón. Y no sólo porque es evidente que no me ha leído de veras y porque su argumentación, puramente sentimental, no ha modificado un ápice mis puntos de vista reales sobre Lautréamont. Ni tampoco porque, que yo sepa, nada hasta aquí en lo que yo soy ni en lo que es Bretón autoriza a éste a erigirse en mi profesor de insumisión. Pero sobre todo el tono de su artículo es tal que no hace honor a nadie. Y el tono que se merecería a cambio aún no estoy dispuesto a adoptarlo.