Cronicas
Cronicas No voy a discutir tan repugnantes tesis. Me limitaré a recordar que, en cierta manera, mi libro se ha escrito para que sean preservadas incluso las vidas de los Hervé o los Leduc, y para que conserven siempre la posibilidad de insultar a los demás y de juzgarse a sí mismos. Pero no puedo ignorar que lo que me indican claramente de antemano, al mismo tiempo que a algunos otros, son los motivos de inculpación particulares del proceso general con el cual sueñan Hervé y Leduc, como otros sueñan con retirarse al campo. La crítica del señor Hervé, que a ustedes les pareció hermosa, se basa ante todo en la policía y los tribunales de excepción. Y aunque la táctica de esas intimidaciones no surta efecto sobre mí, aunque sea de la opinión de que la repelente nostalgia de esos intelectuales tiene serias posibilidades de quedar insatisfecha durante mucho tiempo, no obstante la cosa es harto significativa y el síntoma harto grave como para que yo tenga una pregunta que hacerle a L 'Observateur.