Cronicas
Cronicas Se comprende ahora que me haya visto tentado, en lo que a Bakunin concierne, a insistir sobre sus declaraciones nihilistas. No es que no admire a tan prodigioso personaje. Lo admiro tanto que la conclusión de mi libro se refiere expresamente a las federaciones francesa, jurasiana y española de la Primera Internacional, que eran en parte bakuninistas. Lo admiro tanto que estoy persuadido de que su pensamiento puede fecundar útilmente un pensamiento libertario renovado y encarnarse desde ahora mismo en un movimiento cuya permanencia y cuyo vigor atestiguan los militantes de la CNT y del sindicalismo libre, en Francia y en Italia.