Cronicas
Cronicas Señor Director:
Tomaré como pretexto el artÃculo que, con un tÃtulo irónico, me ha dedicado su revista, para someter a sus lectores a algunas observaciones referentes al método intelectual y a la actitud que dicho artÃculo atestigua. Esa actitud, de la que ustedes, estoy seguro, son solidarios, me interesa más en efecto que el artÃculo en sÃ, tan flojo que me ha sorprendido. Obligado a referirme constantemente a él, no lo haré hasta después de haber precisado que no lo considero un estudio, sino más bien un objeto de estudio, quiero decir un sÃntoma. Me disculpo, por último, por deber ser tan extenso como ustedes lo fueron. Trataré solamente de ser más claro.