Cronicas
Cronicas Pedimos solamente a nuestros camaradas comunistas que reflexionen sobre esto, igual que nosotros nos esforzamos en reflexionar sobre sus objeciones. Con ello ganaremos, al menos, que cada cual pueda precisar su postura y, al menos por nuestra parte, ver con más claridad las dificultades y posibilidades de nuestra empresa. Eso es lo que nos induce a hablarles así. Y también la conciencia que tenemos de lo que perdería Francia si, a causa de nuestras reticencias y desconfianzas mutuas, nos viéramos arrastrados a un clima político donde los franceses mejores se negasen a vivir, prefiriendo entonces la soledad a la polémica y la desunión.