Cronicas

Cronicas

🎯 ¿Cansado de los anuncios?
Elimínalos ahora 🚀

III*

Hemos leído, con el respeto y la aprobación que requería, la carta de un combatiente publicada ayer por Le Populaíre. Su severidad era legítima, sus condenas, fundadas en su mayoría. En cuanto al desconcierto y la amargura que expresaba, los hemos subrayado lo bastante, hemos pedido lo bastante que se someta a toda la nación a la regla de la guerra, como para volver sobre ello.

Dicho esto, en la carta de nuestro camarada no podemos aprobar su condena a la juventud de retaguardia: «Juventud enclenque, títere y ridicula que se burla estruendosamente de lo que la supera, Víctor Hugo o el valor». No es que sea imposible contradecir este punto de vista. No está razonado, en efecto, representa sólo un estado de ánimo que, por lo demás, buena parte de nosotros comprende y aprueba. Pero acaso sea necesario pensar en los jóvenes franceses que se sentirían tentados, al leer esa carta, de dudar de sí mismos, imaginando que eso es lo que se piensa de ellos y afligiéndose por dar a sus mayores una imagen tan irrisoria y a tal punto desesperante.


👉 Descargar el audiolibro GRATIS en Amazon
Reportar problema / Sugerencias

eXTReMe Tracker