El exilio y el reino
El exilio y el reino Arrojadme al mar… porque yo soy el que
atrae sobre vosotros la tempestad.
Jonás, I, 12
Jonas, pintor artÃstico, creÃa en su buena estrella. Además, sólo creÃa en ella, aunque sintiera respeto e incluso una especie de admiración por la religión de los demás. Su propia fe, sin embargo, no carecÃa de virtudes, ya que consistÃa en admitir de forma oscura que acabarÃa por obtener mucho sin jamás merecer nada. Asà pues, cuando alrededor de su treinta y cinco cumpleaños, un puñado de crÃticos se disputaron de repente la gloria de haber descubierto su talento, no se mostró en absoluto sorprendido. Pero su serenidad, que algunos atribuÃan a su suficiencia, se explicaba muy bien al contrario, por una modestia confiada. Jonas hacÃa justicia a su estrella más que a sus méritos.
