El hombre rebelde
El hombre rebelde Pero la religión que ejecuta también al viejo soberano ha de construir ahora el poder del nuevo; cierra la iglesia, lo que la conduce a tratar de construir un templo. La sangre de los dioses, que salpica por un segundo al sacerdote de Luis XVI, anuncia un nuevo bautizo. Joseph de Maistre calificaba de satánica a la Revolución. Se ve por qué, y en qué sentido. Michelet, sin embargo, estaba más próximo a la verdad llamándola un purgatorio. En ese túnel se interna ciegamente una época para descubrir una nueva luz, una nueva felicidad, y la faz del verdadero dios. Pero ¿cuál será ese nuevo dios? Preguntémoselo de nuevo a Saint-Just.
