El hombre rebelde
El hombre rebelde Después de la muerte de Marx, en todo caso, una minoría de discípulos permanecieron fieles a su método. Los marxistas que han hecho la historia se apoderaron, por el contrario, de la profecía, y de los aspectos apocalípticos de la doctrina, para realizar una revolución marxista, en las circunstancias exactas en que Marx había previsto que una revolución no podía producirse. Se puede decir de Marx que la mayor parte de sus predicciones toparon con los hechos al mismo tiempo que su profecía fue objeto de una fe creciente. La razón es sencilla: las predicciones eran para corto término y pudieron ser controladas. La profecía es para muy largo término y tiene en su favor lo que asienta la solidez de las religiones: la imposibilidad de demostrarlas. Cuando las predicciones se hundían, la profecía seguía siendo la única esperanza. El resultado es que es única en reinar en nuestra historia. El marxismo y sus herederos sólo serán examinados aquí desde la perspectiva de la profecía.
Marx es a la vez un profeta burgués y un profeta revolucionario. El segundo es más conocido que el primero. Pero el primero explica muchas cosas en el destino del segundo. Un mesianismo histórico y científico ha influido en su mesianismo revolucionario, salido de la ideología alemana y de las insurrecciones francesas.
