El hombre rebelde
El hombre rebelde El crimen irracional y el crimen racional traicionan, en efecto, el valor engendrado por el movimiento de rebeldía. Y antes que nada el primero. El que lo niega todo y se autoriza a matar, Sade, el dandi asesino, el Único implacable, Karamázov, los defensores del bandido desenfrenado, el surrealista que dispara a la multitud, reivindican, en suma, la libertad total, el despliegue sin límites del orgullo humano. El nihilismo confunde en la misma rabia a creador y a criaturas. Suprimiendo todo principio de esperanza, rechaza todo límite y, en la ceguera de una indignación que no distingue ni siquiera sus razones, acaba juzgando que es indiferente matar lo que ya está destinado a la muerte.
