El hombre rebelde
El hombre rebelde Existen, pues, para el hombre, una acción y un pensamiento posibles en el nivel medio que es el suyo. Toda empresa más ambiciosa se revela contradictoria. Lo absoluto no se alcanza ni sobre todo se crea a través de la historia. La polÃtica no es la religión, o entonces es la Inquisición. ¿Cómo definirá la sociedad un absoluto? Puede que cada cual busque, para todos, ese absoluto. Pero la sociedad y la polÃtica sólo tienen a su cargo regular los asuntos de todos para que cada uno tenga el ocio, y la libertad, de esta común búsqueda. La historia no puede ya ser elevada entonces a objeto de culto. No es más que una ocasión, que se trata de hacer fecunda por una rebeldÃa vigilante.
