El malentendido
El malentendido La habitación. Comienza a entrar la oscuridad en la estancia. JAN mira por la ventana.
JAN
Tiene razón María, esta hora es dura. (Pausa.) ¿Qué hará, qué pensará en la habitación del hotel, acongojada, los ojos secos, encogida en una silla? Las noches de allá son promesas de felicidad. Aquí es al revés… (Mira la habitación.) Vamos, no tiene sentido tanta inquietud. Hay que saber lo que se quiere. En esta habitación se solventará todo.
(Llaman bruscamente. Entra MARTA.)
MARTA
Disculpe que le moleste. Quería cambiarle las toallas y el agua.
JAN
Pensaba que ya lo habían hecho.
MARTA
No, el criado es ya un anciano, y a veces se le olvidan las cosas.
JAN
No tiene importancia. No sé si atreverme a decirle que no me molesta.
MARTA
¿Por qué?
JAN
