El mito de Sisifo
El mito de Sisifo La divinidad de que se trata es, por lo tanto, enteramente terrenal. “He buscado durante tres años —dice Kirilov— el atributo de mi divinidad y lo he encontrado. El atributo de mi divinidad es la independencia”. Ahora se advierte el sentido de la premisa kiriloviana: “Si Dios no existe, yo soy dios”. Hacerse dios es solamente ser libre en esta tierra, no servir a un ser inmortal. Es, sobre todo, por supuesto, sacar todas las consecuencias de esa independencia dolorosa. Si Dios existe, todo depende de Él y nosotros nada podemos contra su voluntad. Si no existe, todo depende de nosotros. Para Kirilov, lo mismo que para Nietzsche, matar a Dios es hacerse dios uno mismo, es realizar en esta tierra la vida eterna de que habla el Evangelio[21].